El espectro entre 100 GHz y 3 THz es donde termina 6G y comienza 7G — pero el límite no es arbitrario. Sub-terahertz (100–300 GHz) y terahertz completo (300 GHz–3 THz) difieren en física de propagación, viabilidad semiconductora y arquitectura de sistema de manera tan fundamental que representan diferentes eras de ingeniería.

Datos clave

  • Rango sub-THz: 100–300 GHz — objetivo de 3GPP para 6G
  • Rango THz completo: 300 GHz – 3 THz — frontera de investigación para 7G
  • Potencia máxima a 300 GHz: ~10 mW (InP HBT) — IEEE ISSCC 2025
  • Tasa objetivo: 6G sub-THz: 100+ Gbps; 7G THz: 1+ Tbps por enlace

Física de propagación: la atmósfera como guardián

La atenuación atmosférica en 100–300 GHz es manejable (1–10 dB/km). Por encima de 300 GHz, las líneas de absorción del vapor de agua crean picos que exceden 100 dB/km, haciendo impracticable el despliegue exterior más allá de decenas de metros.

Realidad semiconductora

La potencia de salida máxima cae drásticamente con la frecuencia. A 300 GHz: ~10 mW. A 1 THz: solo medible en laboratorio. El desafío de escalamiento de potencia desde 28 GHz hasta 1 THz supera 10.000×.

Planes de 6G para sub-THz

6G usa sub-THz como capa de capacidad: despliegue denso interior (radio 10–50 m), MIMO masivo, ancho de banda contiguo de 10–50 GHz para tasas pico de 100+ Gbps.

Visión de 7G para THz completo

7G prevé enlaces de terabit (1 Tbps), fusión comunicación-sensor con resolución sub-milimétrica y nanorredes para implantes biomédicos.

Cronología

2028–2030: estandarización 6G sub-THz. 2030–2033: potencia THz alcanza miliwatios. 2033–2037: estandarización 7G con THz. 2037–2040: despliegue temprano de 7G THz.

Conclusión

Los 200 GHz que separan sub-THz del THz completo representan un abismo en complejidad de ingeniería que tardará una década en cerrarse. La brecha refleja cómo la física fundamental marca el ritmo de la evolución inalámbrica.